mCDR: Qué es la eliminación marina de dióxido de carbono y cómo evaluar su credibilidad

2 de marzo de 2026
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TL;DR

La eliminación marina de dióxido de carbono (mCDR) utiliza técnicas basadas en el océano para extraer CO₂ de la atmósfera. El océano desempeña un papel fundamental en el ciclo global del carbono, pero los métodos de mCDR aún se encuentran en una fase inicial, son científicamente inciertos y plantean cuestiones reales de gobernanza y ecológicas. Para los desarrolladores y compradores que se adentran en esta categoría emergente, la validación independiente del riesgo de entrega, la integridad del carbono y la economía del proyecto es esencial para desbloquear la financiación y generar confianza en el mercado.

Los océanos cubren el 70 % del planeta y absorben aproximadamente el 25 % del CO₂ antropogénico anual. Esto los convierte en los sumideros de carbono más grandes de la Tierra y en una opción atractiva para mitigar el cambio climático.

La eliminación marina de dióxido de carbono (mCDR) tiene como objetivo aprovechar los procesos naturales para acelerar la absorción natural de carbono por parte del océano y reducir los niveles globales de carbono a una escala significativa.

Pero el mCDR no es una solución única. Es una categoría de técnicas emergentes, cada una con su propia ciencia, riesgos y nivel de preparación. Es importante separar los proyectos mCDR creíbles de los especulativos.

¿Qué es mCDR?

mCDR son las siglas de «eliminación marina de dióxido de carbono». Se refiere a las técnicas que mejoran la capacidad del océano para eliminar el CO₂ de la atmósfera, ya sea alterando la química del océano, extrayendo carbono del agua de mar o estimulando procesos biológicos para almacenar dióxido de carbono adicional.

Los métodos de CDR marino tienen como objetivo realizar el trabajo del océano más rápido y a mayor escala. Como tal, el mCDR se suma a otros enfoques de eliminación de carbono diseñados, como la captura directa de aire (DAC), la bioenergía con captura y almacenamiento de carbono (BECCS), el biocarbón y la meteorización mejorada de rocas. Sin embargo, el entorno marino presenta nuevas complejidades a las que no se enfrentan las soluciones terrestres.

¿Por qué el océano?

El océano tiene un enorme potencial de absorción de carbono. Su capacidad de amortiguación química, es decir, la capacidad del agua de mar para neutralizar el ácido mediante ionenes bicarbonato, ayuda a extraer dióxido de carbono de la atmósfera. Su enorme escala significa que incluso pequeñas mejoras en la absorción de carbono ayudan a eliminar dióxido de carbono a un ritmo increíble: cientos de millones de toneladas al año.

En otras palabras, el agua del océano ofrece una oportunidad increíble para reducir las emisiones en la atmósfera, una oportunidad increíble, pero no perfecta...

Los océanos son ecológicamente complejos. Los ecosistemas marinos proporcionan alimento y medios de subsistencia a miles de millones de personas. Por ello, las intervenciones a gran escala suscitan una gran preocupación. Los cambios en la química de la superficie del océano o en los procesos biológicos pueden repercutir en las cadenas alimentarias de formas que no podemos predecir. Además, la acidificación de los océanos supone una grave amenaza para la vida marina. Algunos enfoques de mCDR podrían interactuar con este proceso de forma negativa.

El mCDR tiene un enorme potencial, pero conlleva una gran incertidumbre. Esta tensión define toda la categoría.

Los principales tipos de métodos CDR marinos

La mayoría de las técnicas mCDR se clasifican en una de estas categorías principales:

Aumento de la alcalinidad oceánica (OAE)

Este método añade minerales alcalinos al agua de mar. Una vez añadidos, la adición de alcalinidad modifica la química de las aguas superficiales de manera que mejora la absorción de CO₂.

Los riesgos incluyen cambios locales en el pH, emisiones procedentes de la extracción y el transporte de minerales, y el importante reto que supone supervisar los cambios químicos en los entornos oceánicos abiertos.

Eliminación directa en el océano (DOR)

Este método extrae CO₂ directamente del agua de mar, que luego se reequilibra con la atmósfera para absorber más CO₂. Es similar a la captura directa de aire, pero basada en el océano.

Las consideraciones clave para los métodos DOR incluyen la alta intensidad energética y los impactos ecológicos de verter el agua tratada de nuevo en los entornos marinos.

Enfoques basados en la biomasa

Se pueden utilizar procesos biológicos específicos para capturar y almacenar carbono. Por ejemplo, cultivando macroalgas y hundiéndolas en las profundidades marinas, y almacenando biomasa marina para evitar su descomposición.

Estos enfoques pueden ser eficaces, pero podrían causar alteraciones ecológicas y fugas de metano durante la descomposición. También plantean dudas en cuanto a su permanencia, ya que no siempre está claro cuánto tiempo permanece realmente el carbono almacenado en el material biológico.

Enfoques emergentes y experimentales

Otros métodos de mCDR incluyen la captura electroquímica oceánica, el afloramiento y hundimiento artificiales para mover agua rica en carbono entre las capas oceánicas, y la fertilización oceánica con hierro, que añade hierro a las aguas superficiales para estimular el crecimiento del fitoplancton y absorber CO₂.

La fertilización oceánica con hierro es especialmente controvertida, ya que las investigaciones anteriores sobre mCDR revelan consecuencias ecológicas. El enfoque se encuentra en una fase inicial de investigación, no es una solución a nivel comercial.

¿Qué tan duradero es el CDR marino?

La durabilidad es una cuestión importante a la hora de evaluar los métodos de eliminación de carbono. En el caso de las numerosas formas de mCDR, la respuesta depende del enfoque propuesto.

El almacenamiento en las profundidades oceánicas puede mantener el carbono secuestrado durante más de 1000 años. Sin embargo, el almacenamiento a nivel superficial o dependiente del ecosistema, como el hundimiento de la biomasa o los cambios de alcalinidad en aguas poco profundas, puede ser mucho más breve. El carbono almacenado en material biológico puede volver a liberarse si se alteran los ecosistemas marinos.

La pregunta fundamental para todos los proyectos mCDR es la misma: ¿se elimina realmente el carbono o solo se desplaza temporalmente? (Esto se suma, por supuesto, a los posibles impactos ambientales).

En comparación con las vías de almacenamiento geológico, como la DAC combinada con la captura y almacenamiento de carbono (CCS), los plazos de almacenamiento de carbono en el océano son menos seguros y más difíciles de verificar. Por ello, la durabilidad es uno de los aspectos más controvertidos de la credibilidad de la mCDR, y es necesario seguir investigando al respecto.

Gobernanza y complejidad jurídica

El mCDR plantea cuestiones de gobernanza, además de cuestiones científicas.

El océano es un bien común global. Al implementar técnicas de mCDR en aguas internacionales, los desarrolladores podrían infringir marcos normativos como la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) y el Protocolo de Londres, que regula la contaminación marina y restringe determinadas intervenciones en el océano.

Para obtener los permisos, los promotores de proyectos se ven a menudo obligados a lidiar con regímenes nacionales de concesión de permisos marinos que se solapan entre sí. Obviamente, esto dificulta aún más la tarea.

Pero las preocupaciones no terminan ahí. También hay que tener en cuenta la justicia medioambiental. ¿Qué pasa si un proyecto de mCDR afecta a las comunidades costeras e indígenas? ¿Quién supervisa esta situación? La cuestión de quién da su consentimiento a qué (y quién se beneficia) no se resuelve en ningún marco global.

Las preguntas fundamentales sobre credibilidad para mCDR

Estas seis preguntas son las más importantes a la hora de evaluar la credibilidad de un proyecto mCDR:

  • Adicionalidad: ¿Se produciría esta eliminación de carbono sin los ingresos por créditos? Los proyectos mCDR creíbles deben eliminar el CO₂ que, de otro modo, contaminaría la atmósfera.
  • Cuantificación: ¿Se puede medir con precisión la eliminación de CO₂ en un sistema oceánico abierto? A diferencia de un bosque o un depósito geológico, el océano es dinámico y vasto. La medición es realmente difícil y la incertidumbre debe revelarse de manera transparente.
  • Permanencia: ¿Cuánto tiempo se almacena el carbono y cuáles son los mecanismos de reversión? En el caso de las técnicas mCDR que se basan en el almacenamiento biológico o a nivel superficial, esto es incierto.
  • Medidas de protección medioambiental: ¿Cuáles son los impactos ecológicos sobre la biodiversidad marina, las cadenas alimentarias y el equilibrio químico? Las técnicas de mCDR que alteran los océanos conllevan riesgos.
  • Medición, notificación y verificación (MRV): ¿Es sólida la supervisión? ¿Se cuantifica y divulga la incertidumbre? La mayoría de los marcos MRV para mCDR contienen lagunas de conocimiento.
  • Gobernanza y consentimiento: ¿Cuenta el proyecto con los permisos adecuados? ¿Puede demostrar que cumple con la normativa? ¿Se ha involucrado a las comunidades afectadas? La respuesta a estas tres preguntas debe ser«sí» para que un proyecto se considere creíble.

Por qué el mCDR está siendo objeto de un mayor escrutinio

Como se ha mencionado, el océano es un bien común global. La intervención tiene consecuencias que van más allá del promotor del proyecto, el comprador e incluso el país anfitrión. Esto, junto con la ciencia en fase inicial, la sensibilidad ecológica de los ecosistemas marinos y la controversia que ha suscitado los experimentos anteriores en este campo, significa que la mCDR se enfrenta a un listón más alto que otras categorías de eliminación.

Muchos compradores quieren eliminaciones diseñadas, pero solo si son de alta integridad. Los proyectos mCDR que no puedan demostrar su credibilidad no sobrevivirán al escrutinio de los compradores, independientemente de su potencial.

La realidad de la inversión

El mCDR sigue siendo una categoría de investigación y desarrollo. Existe una elevada financiación en I+D, pero hay pocos proyectos a gran escala. Además, los marcos MRV están evolucionando, los precios son volátiles y la brecha entre los compromisos a futuro y la entrega real de créditos es significativa en todo el mercado de CDR en general.

Debido a estos factores, los acuerdos previos a la compra y los compromisos anticipados de mercado respaldan muchos proyectos de mCDR en fase inicial. En pocas palabras, los compradores aceptan un riesgo de entrega sustancial a cambio de un mejor posicionamiento en un mercado futuro. Esta realidad crea un dilema para los inversores y los compradores corporativos: la categoría es atractiva, el potencial de escala es real, pero la infraestructura de integridad aún no está completamente construida.

Dónde Sylvera

A medida que crece el mercado de la eliminación de dióxido de carbono marino, es esencial realizar evaluaciones independientes. Sylvera proporciona la infraestructura analítica necesaria para evaluar la integridad antes de comprometer capital.

Preemisión para proyectos CDR

En los proyectos mCDR, donde la incertidumbre científica es elevada y el riesgo de ejecución es muy real, es difícil salvar la brecha de credibilidad. La validación independiente lo hace más fácil.

La evaluación previa a la emisión Sylvera para CDR es un marco estandarizado y reconocido por la industria que evalúa las vías de eliminación diseñadas en tres dimensiones críticas: 

Entrega: ¿Es realista pensar que el proyecto se puede entregar en el volumen y en el plazo previstos? Para mCDR, esto implica evaluar la preparación tecnológica, la solidez de MRV y la viabilidad operativa en entornos de mar abierto.

Integridad: ¿Son creíbles la contabilidad del carbono, la permanencia y las salvaguardias medioambientales? Esto incluye evaluar la adicionalidad, la incertidumbre de la cuantificación, el riesgo de reversión y el impacto ecológico.

Valor: ¿Son creíbles las proyecciones de costes y las hipótesis de escalabilidad? Un análisis técnico-económico independiente valida si la economía unitaria puede respaldar el despliegue comercial.

El resultado: una calificación Sylvera alineada con los marcos de los compradores, además de un análisis de deficiencias y recomendaciones de mejora específicas para reforzar la calidad del proyecto. A continuación, el seguimiento trimestral mantiene a los compradores e inversores comprometidos a medida que avanza el proyecto.

Para los desarrolladores de mCDR, esto se traduce en una diligencia más rápida, negociaciones de compra más sólidas y la credibilidad necesaria para desbloquear la financiación en las primeras etapas. Solicite una demostración para ver nuestra validación CDR líder en el mercado.

¿Qué le depara el futuro al mCDR?

La trayectoria a corto plazo para el mCDR implica ampliar los proyectos piloto, desarrollar metodologías MRV más sólidas y trabajar para lograr una gobernanza más fuerte a nivel internacional. Queda por ver si el mCDR acabará integrándose en los mercados de cumplimiento.

Lo que es seguro es que las lagunas de conocimiento no se cerrarán sin una inversión sostenida en investigación sobre mCDR, la comunicación transparente de los resultados y marcos de gobernanza que sigan el ritmo del desarrollo comercial. La ciencia y el mercado deben generar confianza de forma simultánea.

¿Es mCDR adecuado para sus objetivos climáticos?

El mCDR es una de las fronteras más ambiciosas en la eliminación de carbono. Aprovecha el sumidero de carbono más grande del planeta, pero opera en uno de sus ecosistemas más complejos. La oportunidad es enorme. También lo son los riesgos.

A medida que los compradores, inversores y promotores exploran la eliminación de dióxido de carbono marino, la credibilidad debe ser lo primero. A través de las evaluaciones específicas de CDR y la experiencia Sylvera, ayudamos a garantizar que las afirmaciones sobre la eliminación de carbono marino se evalúen con rigor. Solicite una demostración.

Preguntas frecuentes sobre la eliminación de carbono marino

¿Qué es mCDR?

El mCDR mejora la capacidad natural del océano para absorber carbono y eliminar el CO₂ de la atmósfera. Los métodos van desde la extracción directa hasta la adición de alcalinidad química y el cultivo de macroalgas.

¿Qué significa mCDR?

mCDR son las siglas de «eliminación marina de dióxido de carbono». El término hace referencia a un conjunto de métodos emergentes que utilizan el océano para capturar carbono de la atmósfera y almacenarlo durante largos periodos de tiempo.

¿Cómo funciona la eliminación del dióxido de carbono marino?

Cada estrategia de mCDR es única. Algunas extraen carbono directamente del agua de mar. Otras alteran la química del océano para absorber más CO₂. Otras utilizan procesos biológicos marinos para secuestrar carbono en las profundidades del océano. La clave de cualquier estrategia de mCDR es demostrar su credibilidad y seguridad medioambiental.

¿El mCDR es permanente?

Depende del método. El almacenamiento en las profundidades oceánicas puede durar más de 1000 años. El almacenamiento a nivel superficial o dependiente de la biología suele ser más breve y menos seguro. En lo que respecta al mCDR, la permanencia es una cuestión importante. Es necesario responder a ella para demostrar su credibilidad.

¿Cómo se verifica el mCDR?

Los marcos MRV para mCDR están evolucionando. Las mediciones en mar abierto son complejas y la incertidumbre debe revelarse de forma transparente. Las evaluaciones independientes realizadas por terceros, como las calificaciones previas a la emisión Sylvera, son fundamentales para establecer la credibilidad de los proyectos mCDR.

Sobre el autor

Este artículo recoge la experiencia y las contribuciones de muchos especialistas en sus respectivos campos empleados en toda nuestra organización.

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