Marco de intensidad de carbono del amoníaco

El amoníaco (NH₃) es una sustancia química versátil esencial para los refrigerantes, los vectores energéticos y, lo que es más importante, la agricultura, donde entre el 70 % y el 90 % del suministro mundial se destina a la fabricación de fertilizantes que sustentan la producción alimentaria.
Con una producción anual de 230 millones de toneladas, la industria manufacturera convencional es una fuente importante de emisiones. El sector se basa en el proceso Haber-Bosch, que suele extraer hidrógeno del gas natural mediante la reformación con vapor de metano, un proceso con altas emisiones de carbono. Aunque la industria es una prioridad para la descarbonización mediante la captura y almacenamiento de carbono (CAC) o el hidrógeno electrolítico alimentado por energías renovables, siguen existiendo importantes obstáculos. A pesar de los objetivos de cero emisiones netas, su adopción se ve obstaculizada por los elevados costes de capital, las carencias en las infraestructuras y la incertidumbre sobre cómo monetizar eficazmente la producción con bajas emisiones de carbono.
El marco Sylvera asigna una intensidad de carbono comparable a los distintos tipos de amoníaco producidos en todo el mundo, pasando de categorías discretas a una escala continua. Esto es fundamental para alejarse de las etiquetas categóricas tradicionales —y poco coherentes— (por ejemplo, «verde, azul, gris»), que a menudo ocultan las verdaderas oportunidades medioambientales y financieras que ofrece la producción mundial.
Nuestro enfoque
Mediante la metodología propia Sylvera, calculamos los valores de intensidad de carbono (CI) combinando bases de datos de acceso libre con un riguroso proceso de extracción de datos. Nuestro modelo integra conocimientos especializados sobre productos básicos con los principios del análisis del ciclo de vida (ACV) y las principales bases de datos de factores de emisión, con el fin de ofrecer modelos representativos basados en los mejores datos disponibles.
Entender la puntuación
Para cada planta evaluada, los resultados se componen de un valor de intensidad de carbono —que representa la cantidad prevista de toneladas de CO₂e por cada tonelada de amoníaco producida— y una puntuación de fiabilidad asociada, que va de «muy alta» a «muy baja». Esta puntuación refleja la exhaustividad y la pertinencia de los datos disponibles sobre la instalación, así como la representatividad de los factores de emisión utilizados para generar la evaluación final.

Cumpla sus objetivos de emisiones netas cero con datos, herramientas y clasificaciones de carbono líderes en el mercado.

